Descripción:
Así como en el principio la tierra estaba desordenada y vacía, de la misma manera, muchas veces nos encontramos con desorden en nuestra vida y la oscuridad llega a nuestra alma de tal manera que olvidamos que así como en el principio, Dios también vino a poner orden en nuestras vidas. Las consecuencias de estar lejos de Dios es un mundo sumido en el desorden. Por lo tanto, como hijo de Dios eres llamado a vivir en el orden que Dios estableció por medio de su palabra y vivir en un mundo lleno de paz (1 corintios 14:33) el orden no es solo organización física, sino vivir en paz y con propósito y para deleitarte en Dios.
