Descripción:
Caleb era un hombre de edad avanzada que confiaba en Dios desde temprana edad y recordaba una a una las promesas que Dios le había dado al pueblo de Israel aferrándose a ellas. De los 12 espías que Moisés mandó a explorar la Tierra prometida solo Josué y Caleb dijeron que la tierra era buena, pero los otros 10 dijeron que había gigantes, por lo tanto, no deberían ir, destruyendo así el sueño de llegar a la tierra prometida. Pasaron 40 años y Caleb no se olvidó de aquella tierra que Dios les había prometido (Josué 14:6/15), y se fue a tomar el monte Hebrón con la bendición de Josué, creyendo que no había gigantes que lo hicieran retroceder porque su confianza estaba puesta en Dios. ¡Aleluya!
