Descripción:
Abraham era un hombre muy próspero, poseía muchas riquezas, no le faltaba nada.
Pero un día Dios decidió moverlo de su comodidad y lo saco de su zona de confort, porque quería bendecirlo de una manera diferente.
Abraham entendió que el sueño de Dios era mucho más grande que su sueño personal y confío ciegamente en las promesas de Dios y fue bendito (Génesis 12:1/3)
Todo lo nuevo requiere entrar en terrenos nunca explorados, significa cambios y tener la valentía de llevarlos a cabo. Todo lo nuevo está por delante, pero está destinado para los que se lanzan a buscarlo con fe.
Un nuevo caminar requiere de voluntad y obediencia para salir de la rutina y empezar a vivir conforme al propósito de Dios.
¿Estás listo para empezar?
