Descripción:
Muchas veces creemos estar dispuestos y listos para servir al Señor, sin comprender que el servicio es el resultado de una vida consagrada a Él. Antes de hacer algo para Dios, Él desea hacer una obra en nosotros. 💭 ¿Lo habías pensado? La consagración es un proceso que se vive día tras día, caminando de la mano de Dios. Ser una persona consagrada significa haber sido apartada para Dios y permitir que Él transforme continuamente nuestro corazón, nuestros pensamientos y nuestra manera de vivir. No es un estado de perfección, sino una decisión constante de rendirse a su voluntad y dejarse santificar por Él. 📩 Jesús mismo nos dio ejemplo cuando dijo: “Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.” (S. Juan 17:19). Este mensaje es una invitación para renovar nuestra mente por medio de la Palabra de Dios y a responder al llamado de vivir una vida consagrada. ¡No tengas miedo de apartarte para Él y ser parte de los consagrados! ¡Aleluya! ✨
