Descripción:
A veces anhelamos con el corazón empezar una nueva etapa, pero no podemos porque aún hay pensamientos que no nos deja avanzar. Sabemos que hay una promesa de tierra que fluye leche y miel, pero la realidad es que no podemos conquistarla si todavía permitimos que ciertos ídolos ocupen un lugar en nuestro corazón. (1 Timoteo 6:10). Dios nos está invitando a caminar en una dimensión más profunda. Sin embargo, el primer paso es renovar por completo nuestra mente, rompiendo con esa mentalidad pequeña que limita el crecimiento de Cristo en nosotros. La verdadera transformación comienza cuando soltamos lo que nos ata y dejamos que Dios tome completamente el control. (Proverbios 10:22) ¡Amplía tu mente, Dios te prepara para lo grande!
