Descripción:
Cuando Dios interrumpe la vida de una persona, Él interrumpe generaciones, cortando la raíz del pecado y trayendo bendición hasta mil generaciones. Rahab era una mujer que recibía muchos extranjeros en su casa, su fama no era la mejor, ella era popular, sin duda tenía una vida que la llevaba por un camino de miseria y maldición, porque tanto en aquella época como en esta significaban lo mismo, vergüenza humillación rechazo. Los espías entran en la casa de Rahab buscando un escondite, pero llegan allí por un propósito guiados por Dios. En la biblia leemos de que todo tiene su tiempo (Eclesiastés 3:1/4) y Rahab comprendió que era tiempo de ascender y arrebatar las bendiciones que Dios tenía para ella. ¡Aleluya!
