Descripción:
¿Sabías que tus ojos físicos son un regalo maravilloso? Con ellos puedes apreciar observar y hasta expresar emociones sin necesidad de palabras, basta con una sola mirada para transmitir alegría, tristeza, compasión o amor. La mirada es fundamental, pero hay algo más profundo; la capacidad de ver con los ojos del entendimiento. Cuando los ojos del entendimiento son alumbrados recibimos revelación de la esperanza del propósito y de la herencia gloriosa que tenemos en Cristo Jesús. (Efesios 1:18) Pero cuando la oscuridad invade esos ojos nos volvemos esclavos del pecado y desviamos la mirada de Dios, esa es la verdadera ceguera espiritual. Hoy el Espíritu Santo quiere alumbrar tus ojos para que dejes de ver solo las cosas naturales y empieces a ver lo sobrenatural ¡Aleluya!
