Descripción:
¿Te has detenido a pensar qué cosas podrían estar robando tu deleite sin que lo notes? A veces no son cosas malas a simple vista, sino pequeñas actitudes o decisiones que poco a poco van apagando el gozo. La falta de comunión, la desobediencia, el engaño son cosas que parecen simples, pero que tienen el poder de robarnos el deleite, Mateo 25:21 Nos recuerda que el verdadero deleite está en permanecer fieles a Dios, en cuidar nuestra relación con Él y en no permitir que aquello que parece insignificante termine alejándonos de su gozo. Por eso es importante aprender a identificar no solo lo que nos acerca a Dios, sino también aquello que silenciosamente nos está alejando de Él. ¡Cuida tu deleite, porque de él depende tu relación con Dios!
