Descripción:
A veces no son necesarias muchas palabras para entender un gran misterio, solamente se necesita fe para creer y camina en pos de ello. Esto es lo que nos da a entender el título de nuestro mensaje de hoy, en donde en donde lo único que necesitamos es fe para creer en las fieles promesas de Dios y correr hacia ellas. Dios ya ha prometido ser parte de una nueva creación, un nuevo cielo y una nueva tierra (Isaías 65:17 – 18) pero para ser parte de ella el requisito es dejarnos cambiar nuestra mente de esclavitud y comportarnos como verdaderos ciudadanos de la patria celestial, llenos de paz y de misericordia (Gálatas 6:15-16). Es interesante que Jerusalén quiere decir ciudad de paz, y por lo tanto en la nueva Jerusalén sus ciudadanos tienen que dar ese fruto. En esta ciudad, los ciudadanos ya no viven conforme al mundo (Romanos 12:2) dejando el pecado porque en esta ciudad no hay muerte (Apocalipsis 21: 1 – 4) y los pecadores no heredan (1 Corintios 6:9 – 10). Es tan sencillo como decidir caminar en el camino de la santidad lo cual significa dejar el pecado atrás (Efesios 4:28 – 30), lo cual solo se logra por medio de la fe verdadera, y como Saqueo que al arrepentirse llego la salvación a su vida (Lucas 19:6). Si en algún momento hemos perdido la fuerza y nos hemos estancado, hoy el Señor te dice ¿Qué quieres que haga por ti? ¿Quieres ser sano para correr por tu herencia? (Juan 5:8) ¡Levántate el tiempo se acerca! ¡Maranata!
