Descripción:
La piedad, podemos definirla como la intención genuina de agradar a Dios,
Timoteo 4:7-8 será la base para reconocer la importancia de la práctica de la piedad.
Como seres humanos podemos ser piadosos o impíos, todo depende de cómo elijamos vivir sirviendo a Dios y a nuestro prójimo, la piedad está relacionada con la misericordia y la humildad, como ejemplo bíblico de siervos piadosos encontramos a Simeón y a Cornelio quienes no solo eran piadosos sino también justos y temerosos de Dios. Esta prédica nos lleva a recordar lo piadoso y compasivo que nuestro padre ha sido con nosotros por lo tanto el reflejo de esa gratitud es que pongamos en práctica la piedad, la cual vendrá como revelación cuando nuestro corazón esté conectado a través del Espíritu Santo como indica 1 Timoteo 3:16.
